Pienso que estas tres cosas son algunas de las peores que puedes experimentar en la vida, ya que sacan lo peor de ti, hacen que se apodere de ti un sentimiento muy extraño, lleno de ira y rabia, el cual habla por ti...sin dejar ni siquiera que pienses lo que vas a decir.
Desgraciadamente, no nos damos cuenta cuando adquirimos este sentimiento, se podría decir que es algo con lo que nacimos, pero si hacemos una profunda reflexión de cuando éramos pequeños, nos daremos cuenta de que siempre hemos tenido alguno de estos sentimientos en nuestro corazón.
Cuando estos sentimientos se apoderan de nuestro corazón, decimos cosas sin pensar, y como estas son sin pensar, puede que tengas un enojo pasajero; pero el gran problema aquí, es que a ti se te puede quitar fácilmente, porque al final ni siquiera querías decir eso, porque eso lo dijo el odio, pero tu simplemente hablaste, y la otra persona fue la que escucho, pero puede que ella no tenga un enojo pasajero, si no que ustedes se auto estén formando un circulo de odio.
Puede que tú te dirijas a esa persona con las mejores intenciones, pero ella te responda con las peores palabras; esto pasa por que el corazón guarda TODO, cualquier cosa vinculada al corazón, este la guarda, profundamente, y las deja guardadas mucho tiempo, pero las saca a flote en las peores ocasiones.
Por esto , se crea el circulo del odio, por que se van devolviendo las malas palabras cada vez peores.
No diré que tenemos que dejar de odiar, enojarnos o despreciar, porque sería en vano, ya que como dije anteriormente, desgraciadamente existen estos 3 sentimientos desde el inicio de los tiempos, y aunque lo mejor sería desalojarlos completamente de tu corazón, se que esto les costara mucho. Así que lo único que les pido, es que no nos dejemos llevar tan ciegamente por estos sentimientos, y que pensemos aunque sea un poco antes de decir palabras tan despreciables, que puedan quedar por mucho tiempo en el corazón de las personas.
Debes tratar de ponerte en los zapatos del otro, y tratar de pensar como él, antes de odiarlo, y decirle palabras feas, porque uno nunca sabe la realidad del otro, por lo que no debemos descargarnos en ellos de manera tan horrenda, como lo es el odio, el enojo o el desprecio.